La tendencia hacia las emisiones "netas cero" significa que cualquier emisión se debe equilibrar mediante la absorción de una cantidad equivalente del medio ambiente, con el fin de lograr el objetivo de calentamiento global de 1,5 °C. El IoT es esencial para alcanzar las emisiones netas cero, porque incluye tecnologías que aprovechan los datos en tiempo real para optimizar los procesos y la toma de decisiones. Estas soluciones ofrecen información sobre el consumo energético y su posible desperdicio, y permiten a la organización maximizar su eficiencia y rentabilidad, reduciendo al mismo tiempo el impacto medioambiental.

En la sección 1 del informe "Soluciones inteligentes para eficiencia energética" se analiza por qué es importante lograr las emisiones netas cero (haga clic aquí para más detalles). Este blog habla de cómo alcanzar las emisiones netas cero con soluciones de eficiencia energética basadas en el IoT.

Soluciones basadas en el IoT para lograr las emisiones netas cero:

Las soluciones tecnológicas basadas en el IoT están revolucionando la forma en que funcionan algunas organizaciones. Algunas de las aplicaciones mencionadas, como la gestión de activos, la automatización de edificaciones, el transporte inteligente y la red eléctrica inteligente, logran la eficiencia operativa y reducen el consumo energético, lo que se traduce en una reducción de las emisiones globales de carbono.

Automatización de fábricas / gestión de activos:

La fiabilidad, la eficiencia, el mantenimiento y el impacto medioambiental son los principales problemas de las centrales eléctricas. Los equipos antiguos suelen ser la raíz del problema, ya que los activos obsoletos son difíciles de integrar con las nuevas tecnologías y sistemas. La adopción de procesos automatizados basados en el IoT y el análisis de los datos contribuye a minimizar estos desafíos. La instalación de sensores del IoT ayuda a comunicar y almacenar los datos en la nube para un análisis profundo que permita desarrollar modelos para predecir cualquier problema de funcionamiento antes de que se produzca. Estos dispositivos conectados facilitan un mantenimiento preventivo en lugar de reactivo, lo que aumenta la fiabilidad de estos engorrosos equipos y hace que la instalación sea eficiente.

Automatización de edificaciones:

Los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC) son los mayores consumidores de energía en la infraestructura de un edificio. Los sistemas de gestión de edificios inteligentes, como los sensores y actuadores del IoT, se conectan digitalmente con una pasarela centralizada para controlar la climatización y lograr así una mejor experiencia de los ocupantes y una gestión eficaz de los recursos para reducir los costes de mantenimiento. La tecnología de gestión de edificaciones permite supervisar, gestionar y controlar automáticamente los sistemas para mantener parámetros clave como la calidad del aire y el control de la temperatura, con acceso remoto a los edificios.

El IoT también puede aplicarse para gestionar los sistemas de iluminación de la infraestructura de una edificación. Con los sistemas de iluminación inteligente, las luces LED con tecnología Wi-Fi, que ofrecen un importante ahorro de energía al encenderse y apagarse, pueden controlarse según los horarios, el movimiento o el sonido para encenderse y apagarse según sea necesario y minimizar el uso excesivo de energía de la iluminación. Esto contribuye de manera significativa a optimizar el uso de la energía y a reducir las emisiones relacionadas, lo que da como resultado un edificio con emisiones netas cero.

Transporte inteligente / gestión de flotas:

La principal causa de la contaminación atmosférica es la rápida adopción de los vehículos privados frente al transporte público. La adopción de tecnologías del IoT ofrece un sistema de gestión global, optimización de rutas, mantenimiento de vehículos y seguimiento utilizando una serie de dispositivos habilitados para el IoT, como RFID y GPS, que proporcionan la máxima eficiencia con la menor cantidad de tiempo y energía.

Todos los componentes del sistema de transporte, incluidos los vehículos privados y comerciales, pueden conectarse y se puede procesar sus datos. Esto facilita el control de la congestión y los sistemas de aparcamiento inteligentes, permitiendo a los pasajeros y conductores elegir un modo de transporte más rentable y que ahorre tiempo. Los sistemas de gestión de datos basados en el IoT incentivan a los habitantes de la zona a utilizar alternativas de transporte más respetuosas con el medio ambiente, a la vez que les permiten gestionar sus horarios de forma más eficaz. Esto tiene el potencial de reducir significativamente las emisiones de CO2 relacionadas con el transporte y otros contaminantes atmosféricos.

Red inteligente:

Las soluciones del IoT y la inteligencia artificial han mejorado la efectividad de los modelos de distribución de energía renovable. Las tecnologías de redes inteligentes, combinadas con la monitorización constante de las entradas de datos en tiempo real, pueden alterar la producción de electricidad y la distribución con una estimación precisa del uso energético para predecir la oferta y la demanda. La reducción de las pérdidas de transmisión en las redes de transmisión y distribución mediante la gestión activa de la tensión es otro ejemplo de cómo el IoT puede ayudar a que la red sea más eficiente. La tecnología del IoT con capacidad de aprendizaje automático y los análisis respaldados en la inteligencia artificial pueden hacer que soluciones de energía renovable como paneles solares y turbinas eólicas sean más eficientes y rentables.

Ciudades inteligentes:

El ritmo acelerado de urbanización va acompañado de diversas preocupaciones medioambientales, como la contaminación del agua y del aire, además del acceso a la energía. Una de las cuestiones más importantes es el suministro de energía limpia, asequible y fiable a las ciudades. Las tecnologías del IoT permiten que las fábricas, las residencias y las oficinas se conecten a la red e intercambien datos sobre el uso de la energía en tiempo real. Esto permite una distribución inteligente de la energía en las zonas urbanas.

El IoT puede supervisar edificios y objetos individuales, infraestructuras, transportes y servicios públicos. Podría conectarse a sensores para garantizar la eficiencia energética a través de la monitorización constante de los datos. Por ejemplo, al utilizar el IoT para supervisar el tráfico, se pueden controlar los semáforos para ahorrar electricidad. Estos datos también pueden utilizarse para diseñar estrategias de transporte público o de gestión del tráfico.

Farnell se ha asociado con muchos fabricantes diferentes que ofrecen una amplia gama de productos del IoT, y carteras de soluciones, como inalámbricos industriales, pasarelas y kits de redes, sensores inteligentes, acondicionamiento de señal, kits de desarrollo embebido y accesorios, controladores de procesos, programadores e indicadores, controladores de temperatura, módulos RFID, control de redes inalámbrico, control de procesos inalámbrico, kits de desarrollo RF/inalámbrico, seguridad de máquinas.

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